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Extracto de uno libro del padre MD Philippe sobre la Inmaculada Concepción

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La Inmaculada Concepción

El misterio de la Inmaculada Concepción es una gran luz porque nos hace comprender lo que es la misericordia del Padre; esta misericordia preveniente que renueva todo. No se contenta con rehabilitar al hijo pródigo, sino que va mucho más allá: detiene el mal, impide que María sea afectada por el mal; abarca todo y María queda envuelta completamente en ella. Esta misericordia preveniente del Padre para con María es verdaderamente una misericordia creadora donde la omnipotencia de Dios, de forma totalmente nueva, está al servicio del amor. En el misterio de la Inmaculada Concepción vemos la separación del pecado, pues la misericordia detiene el contagio del mal; impide que el pecado afecte y empañe el cuerpo y el alma de María. Debido a este privilegio, a la misericodia del Padre que envuelve todo, María en su vida, en su alma humana y en su cuerpo humano, nunca fue empañada por el pecado. Esta misericordia es paternal; es la solicitud extraordinaria del Padre que detiene el contagio del pecado. Es una misericordia infinitamente poderosa; es como la ciudadela donde el alma de María puede nacer, en la que su cuerpecito puede vivir.(…)

Pensemos en la palabra de la Escritura que se atribuye adecuadamente al misterio de la Inmaculada Concepción: en su alma y en su cuerpo “ella es como el espejo que refleja el resplandor de su origen…”. Todo en María es absolutamente puro, todo está envuelto de misericordia.

Padre Marie-Dominique Philippe, “Tres misterios de misericordia”

Extracto de uno libro del padre MD. Philippe, sobre la Presentación de María

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La Presentación de María

La única manera en que una criatura puede presentarse a Dios es consagrándose a Él. María, envuelta de la misericordia del Padre, solo puede persentarse a Él consagrándose totalmente, en cuerpo y alma. Éste es el misterio de la virginidat cristiana con toda su fuerza y profundidad. Es realmente la consagración de todo el ser a Dios, una consagración a su servicio, estando exclusivamente reservado, ofrecido y entregado totalmente a Él. Ésta es la primera cooperación de la criatura, del hijito de Dios totalemente envuelto en la misericordia del Padre que, al experimentarla, responde consagrándose a Él. La consagración brota de esta plena cooperación de la criatura, toda envuelta de misericordia, con su Dios, su Padre. Lire la suite »

Extracto de uno libro del padre MD Philippe sobre la familia

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La familia en la mirada de Dios

Es por la familia que Dios, poco a poco, renueva el corazón del hombre, el corazón del padre y el de la madre, el corazón del esposo y el de la esposa. La ruptura, consecuencia del pecado, será superada por una gracia de renovación y de restauración total. Y en las tres familias patriacales, Abraham y Sara, Isaac y Rebeca, Jacob y Raquel, está el origen de esa alianza del Antiguo Testamento que culmima en la Sagrada Familia: María, José y el Niño Jesús. Lire la suite »

Extracto de uno libro del p. MD. Philippe, sobre sta Teresita

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El testimonio en el último momento confirma hasta qué punto, en el alma de Teresa, la contemplación cristiana implica el deseo de salvar las almas. Es el aspecto apostólico de la vida contemplativa, su aspecto misionero. Y es por eso que fue proclamada por Pío XI “Patrona principal de todos los misioneros, hombres y mujeres, y de las misiones que existen en todo el mundo”. Teresa muestra que la sed sufrimiento que tuvo constantemente, unida al amor (que se sirve del sufrimiento para ir más lejos), tiene un aspecto apostólico. Esto solo se explica, en última instancia, por el misterio del Cordero que quita el pecado del mundo, quien carga con el pecado de los hombres para salvarlos. Esto es muy importante, si queremos comprender el corazón de Teresa.

(…)

Este último día nos revela la magnanimidad de Teresa. La verdadera probreza es siempre magnánima, y hay que ser muy pobre, muy humilde, para ser verdaderamente magnánimo, para ir hasta el extremo del don. El “caminito” de Teresa está acompañado de la magnanimidad, de la grandeza. Cuando rezaba por une pecador, iba hasta el fin, y al final reconoce que es por eso por la que ha sufrido tanto. Es el misterio de Jesús, Cordero inmolado.

Padre Marie Dominique Philippe, “Acto de ofrenda” p 176, 178

Notas de una Conferencia del p. MD Philippe sobre el Espíritu Santo y la Virgen María

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Notas de una Conferencia del p. MD Philippe sobre el Espíritu Santo y la Virgen María

La Virgen María está aquí para disponernos a recibir el Espíritu Santo, pero también para permitir al Espíritu Santo actuar en nosotros con toda libertad. Como el Espíritu Santo tiene una delicadeza de amor que es única; es necesario pues que María nos enseñe a vivir bajo su dependencia, bajo su soplo de amor, para recibir en verdad la palabra de Jesús como pide ser recibida. María, en su educación maternal, hace crecer en nosotros la sed de recibir el Espíritu Santo, todo el tiempo. Nunca podemos detener el crecimiento de esta sed, porque nunca podemos detener en nosotros el crecimiento del amor divino. Y más la caridad, el amor divino, se enraíza en nuestra voluntad, más ésta tiene sed de recibir el Espíritu Santo de una manera más profunda, más divina. Es infinito, porque eso no va ya solamente de luz en luz: eso va de pobreza en pobreza, porque eso va de amor en amor, de amor divino en amor divino. Lire la suite »

Notas de la conferencia del padre MD Philippe, sobre la Cuaresma y la conversión

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Es en el último acto de la vida terrestre de Cristo, cuando entra en este estado victimal último, que la operación de Cristo alcanza su perfección: todo dado al Padre para volver al Padre –vado ad Patrem–, en este acto que toma posesión de todo su cuerpo molido por el sufrimiento, este acto donde Jesús se ofrece como víctima de amor.(…)

Este acto de conversión que realizamos con el Espíritu Santo, bajo el soplo del Espíritu Santo, participa a este acto último, y no puede realizarse que en comunión con este acto último de Cristo que nos es dado todos los días en el sacramento de la Eucaristía; no sólo manifestado, sino dado. Lire la suite »